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Scripture of the Week


James 1:5
(KJV)

If any of you lack wisdom, let him ask of God, that giveth to all men liberally, and upbraideth not; and it shall be given him.

 
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Preparar, Preparado, Preparación
Preparar, Preparado, Preparación

    ¿Qué tan importante es prepararse? Las Escrituras son bastante claras; en que Dios Todopoderoso se prepararía para los eventos por venir. A menudo vemos a la gente que se hace daño, que son derrotados o que están luchando por su falta de preparación o por no llegar a cierto nivel de preparación. Veamos algunas definiciones:
  1. Preparar: Alistarse; procurar proveer en la medida de lo posible y necesario; armar, o arreglar las cosas para que estén listas para algo.
  2. Preparado: Estar listo, en forma y apropiado antes de, listo y equipado.
  3. Preparación: Una cualidad o estado de estar preparado, un estado de preparac ión adecuada en caso de guerra.

   Nosotros podemos tomar el consejo de Dios Mismo quién siempre ha estado preparando.

1 Corintios 2:9
9 Antes bien, como está escrito:
Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
Ni han subido en corazón de hombre,
Son las que Dios ha preparado (hetoimazÕ, alistar) para los que le aman.
Este versículo es una cita directa de Isaías 64:4. Dios ha hecho disponible o preparado las cosas para quienes Lo aman, cosas que ni siquiera podemos imaginar. Seguramente, si Dios entiende y utiliza el principio de preparar las cosas y sabe los beneficios que trae consigo la preparación, entonces nosotros como Sus hijos deberíamos hacer lo mismo. Cuando piensas en ello, nosotros siempre estamos preparando algo. Preparamos el almuerzo; nos preparamos para ir al trabajo cada día; nos preparamos para los exámenes; nos preparamos para las reuniones de ministerio; preparamos nuestras clases, etc., etc., etc. Si seguimos hacia atrás los eventos en nuestras vidas, encontraremos que nuestros éxitos y fracasos sucedieron por el estado de preparación para tales eventos. ¿Nos estamos preparando bien, o bien mal?
0A
Juan el bautista dijo "Preparad (hetoimazÕ, alistar) el camino del Señor, Enderezad Sus sendas." A menudo la gente se toma todo el tiempo necesario para preparar las cosas físicas de la vida. ¿Y las cosas espirituales de la vida? ¿Pasamos el tiempo adecuado en las Escrituras para prepararnos para salir al mundo a vivir y hablar y ministrar a otros?

2 Timoteo 2:15
15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
Si está en nuestros corazones el vivir esta palabra en 2 Timoteo 2:15, y hacerla nuestra, entonces nos demandará que nos preparemos para ello. Si queremos estudiar la Palabra de Dios a tal grado que no nos avergoncemos al ser examinados o probados, entonces tenemos que prepararnos. Por ejemplo, nosotros podríamos apartar un tiempo tranquilo sin distracción para Dios, y dedicarlo al estudio. Podríamos también disciplinarnos a nosotros mismos para ir y buscar escrituras relacionadas a temas particulares y hacer que Dios abriera nuestros ojos para el entendimiento espiritual. Es entonces cuando verdaderamente nos convertiríamos en obreros capaces de dividir correctamente la Palabra. Nuestros hábitos de estudio, buenos o malos, nos prepararán para la cantidad de la Palabra de Dios que podremos entender.

Mateo 25:31-34
31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria,
32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Desde la fundación del mundo (Katabolê, desde, Genesis 1:2) Dios ha estado preparando. Ha sido un tiempo largo. Muchas de las cosas para las cuales nos preparamos son temporales. Podemos pasar cuatro horas preparando la comida, pero nos la comemos en minutos. Nos podemos preparar para un evento atlético por toda una semana y jugar el juego en una hora. Podemos estudiar por meses y hacer un examen que dura sólo una hora. Dios trabaja diferentemente, pero de cualquier forma Dios ha preparado tanto para nosotros que los resultados son eternos.

Juan 14: 2-3
2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

   Pensemos en algunas de las situaciones en la Escritura adonde la gente se preparó y entonces vieron los resultados.

* Noé preparó el Arca.
* David se preparó para la batalla.
* Juan el bautista preparó el camino para el Señor.
* Jesucristo preparó a los apóstoles para recibir el Espíritu Santo.
* Nosotros nos preparamos para el retorno de Jesucristo.


   Estos sólo son algunos de los cientos de registros en las Escrituras que demuestran que la preparación precede a los resultados victoriosos. En 3 Juan 2, la Palabra de Dios es muy clara en que sobre todas las cosas, El nos prosperará y hará que tengamos buena salud, así como prospera nuestra alma. La palabra "prosperado" significa tener un buen viaj e o que nos vaya bien. Cuando un barco deja el puerto y zarpa hacia la mar en un largo viaje, se va bien preparado y completamente en forma. Toda la preparación que precede al viaje asegura su éxito. Nuestras vidas son un viaje de circunstancias. Tenemos nuestros momentos de subidas y bajadas, adentro y afuera, tiempos difíciles y tiempos apacibles. Pero si nos hemos preparado espiritual, mental y físicamente, podremos disfrutar de este viaje y obtener la victoria y el éxito en todos nuestros esfuerzos.

  Tomémonos el tiempo necesario para prepararnos en todas las categorías de nuestras vidas. Sabemos que Dios tuvo que preparar, ¿por qué no habríamos de hacer lo mismo nosotros?

Por Bob Faller

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